El apoyo de los alimentos anti-inflamatorios

Publicado el 11 febrero, 2011 | Health

Si se entrena es probable que se experimenten dolores y tirones musculares; para ello hay alimentos que ayudan por sobre las pastillas que pueden ralentizar la recuperación

Como entusiasta del acondicionamiento, uno se empuja hasta el límite y solo se desea superar las propias expectativas y metas para luego establecer otros nuevos objetivos. pero este entusiasmo a veces da como resultado dolores por articulaciones inflamadas, sensibilidad en los músculos y fatiga. Y durante años nos han dicho que la inflamación es mala y debe ser controlada para acelerar la curación; los medicamentos no esteroides anti-inflamatorios como la aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno han volado de los estantes de las tiendas durante años y las inyecciones de cortisona se han convertido en una solución rápida; en el esfuerzo de enmascarar la inflamación, para poder volver al gimnasio, actualmente se puede estar haciendo un mal antes que un bien en nuestra persona al entorpecer este proceso esencial.

Como todas las cosas del cuerpo,  la inflamación ocurre por una razón; es un componente necesario del proceso de curación.

  • Según un estudio publicado recientemente, se descubrió cuán importante es la inflamación en la recuperación muscular.
  • En este estudio, los científicos observaron de cerca a las células inflamatorias llamadas macrófagos.
  • Estas son células que bombardean el sitio lesionado y producen IGF-1 que aumenta la tasa de regeneración muscular, estimulando la reparación de los mismos.

Datos del estudio:

  • Usando dos grupos de roedores, uno de los cuales fue alterado para que no pudieran generar una respuesta inflamatoria a una lesión aguda, fueron inducidos a una lesión muscular.
  • El primer grupo de roedores, los que no pudieron crear una respuesta inflamatoria, no se curaron, mientras que el segundo grupo, que tuvieron una respuesta inflamatoria normal, produjeron altos niveles de IGF-1, resultando en una significativa reparación muscular.
  • Los científicos del estudio concluyeron que es necesario controlar la inflamación de las heridas para que éstas sanen.
  • El exceso de cortisona y medicamentos anti-inflamatorios sólo retardan el proceso de cicatrización de la herida por que entorpecen la respuesta antiinflamatoria natural del cuerpo.

Entonces, ¿cómo controlar la inflamación para tener un poco, pero no demasiado?

Ahora es difícil deducir y depende en parte de la lesión, la situación (si hay que volver a jugar o trabajar pronto) y las otras modalidades que se utilizan para conseguir que sane el cuerpo. Sin embargo, convertirse en un adicto a la cortisona o a los medicamentos probablemente no sea el mejor camino a seguir; sólo se necesita tomar la suficiente medicación para mantener la inflamación bajo control, ya que una excesiva medicación podría dificultar la curación.

Ahora veremos las opciones nutricionales..

Alimentos anti-inflamatorios que ayudan a recuperarse más rápido

Los alimentos son una forma más natural; y ahora cada persona se puede preguntar que queda para tratar los dolores y molestias persistentes.

El uso crónico de medicamentos y cortisona que enmascaran al dolor que posiblemente podría dañar aún más y aunque se deje totalmente de hacer ejercicios ello retrasaría el tiempo del proceso de curación.

Si la persona asiste en forma permanente al gimnasio debe saber elegir alimentos; que pueden ser las mejores apuestas para disminuir la inflamación sin afectar la recuperación:

  • Piña: es rica en una enzima llamada bromelina, que produce sustancias que ayudan a combatir el dolor y la inflamación; elegir frescas o congeladas en vez de las piñas en conserva (se puede mezclar la piña congelada con un batido o añadir a una variedad de recetas); si se está tomando medicamentos para diluir la sangre, consultar con el médico acerca de comer piña
  • Mango: algunos creen que el mango puede ayudar con la inflamación; incluso si no lo hace, el mango es excepcional en salsas, ensalada de frutas, combinado en batidos de proteínas (lo hace espeso y cremoso como un postre congelado), también con pescado, pollo o queso de soja y por supuesto, para comerlo en rodajas también; en todo caso el mango es una fuente excelente de vitamina A y vitamina C (C de colágeno).
  • Frutas y verduras de color azul,  rojo y púrpura: contienen antioxidantes flavonoides, que pueden limitar la inflamación, la avería del tejido, mejorar la circulación y promover una buena y fuerte matriz de colágeno; comer bayas, berenjena (frescas o comprarlas congeladas) o elegir zumo de cereza agria (no de concentrado, ya que al procesarla se pueden destruir algunos antioxidantes).
  • Jengibre: dos estudios de la Universidad de Georgia muestran que 2 gramos diarios de jengibre ayuda a reducir el dolor muscular consecuente al ejercicio.
  • Elegir tomar BCAA’s ya que son algunos de los mejores suplementos para frenar o detener la ruptura del tejido muscular; consumirlos antes o después del ejercicio (solo, en suero de leche rico en BCAA, huevos o productos lácteos) bloquea el proceso de degradación muscular que se produce como resultado inmediato de ejercitarse con pesas; no decimos que curará completamente un músculo lesionado; es muy posible; pero sin duda se necesita la proteína suficiente con los aminoácidos correctos para reparar el musculo.
  • Consumir una bebida energética: estudios de la Universidad de Georgia muestran que la cafeína es una mejor ayuda ergogénica de lo que ya se sabía; tomando una buena dosis de la sustancia después de dañar el musculo con ejercicio excéntricos se pudo disminuir el inicio de dolores musculares tardíos y el dolor en sí. Pero siempre es indicado conocer los límites propios, ya que la cafeína puede aumentar el ritmo cardíaco u otros efectos si se abusa de la misma, es por ello que se debe consultar primero con un médico; lo recomendable es tomar una dosis de cafeína después del ejercicio pudiendo así disminuir la aparición de dolor muscular tardío.

Sugerencias adicionales para controlar la inflamación a medida que se cura:

  • acerse un masaje deportivo: un buen masajista, que conoce a los atletas y las lesiones deportivas, se darán cuenta de que las áreas están sensibles o estiradas para trabajar en aquellas partes del cuerpo, a fin de facilitar la distribución de sangre y nutrientes a las zonas lesionadas y aflojar las áreas del cuerpo que, cuando ajustadas, contribuyen a una pobre biomecánica (patrones de movimiento)
  • Aplicar el DHCE: siempre que sea posible y mentalmente factible (al terminar el ejercicio), incorporar el DESCANSO, HIELO, COMPRESION y ELEVACION; las prendas de compresión son una buena apuesta a esta solución
  • Ir a terapia física: buscar fisioterapeutas que no sólo tratan lesiones agudas, sino también, más importante aún, puedan averiguar por qué se tuvo una lesión. Los desequilibrios musculares, biomecánica deficiente, tensión muscular y la pobre ergonomía en el trabajo¡ pueden contribuir a las lesiones; y si no se soluciona de raíz el problema y solo se adiere una cinta/curita en la parte afectada, el lesionado terminará como un déjà vu; hiriéndose a sí mismo una y otra vez.

Conclusión:

  • La inflamación es un paso natural en el proceso de curación; aunque no se sabe todo acerca de la inflamación local o sistémica y los científicos creen que el exceso de inflamación puede hacer más daño que bien.
  • Se sabe que constantemente enmascarar la inflamación a través de de cortisona y antiinflamatorios no esteroideos dificultan la curación a largo plazo, por lo tanto, si se está buscando soluciones naturales, se puede probar comida, DHCE, masaje y un buen terapeuta físico; después de todo, las curitas/cintas no duran para siempre.

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