Ondas eléctricas en sustitución de analgésicos

Publicado el 4 diciembre, 2010 | Research

Estos tratamientos pueden ayudar a los atletas a mejorar su condición física durante la etapa de la recuperación muscular

El dolor muscular tardío después del ejercicio, es también llamado «soreness» en inglés; teóricamente hay un trauma localizado en el músculo, en el hueso o en la articulación, que tras el término de la competición comienza a doler; se cree que además de la molestia muscular se desarrolla en el lugar una inflamación de tipo reumática aguda, pero sin infección de microbios.

 

Médicos del deporte de la Universidad de Toledo, en el estado de Ohio, USA, resolvieron experimentar en estos casos una estimulación eléctrica monofásica de alto voltaje (MHVS); esas ondas no se relacionan con el TENS «Transeletrikal Neurological Stimulation». que trataremos posteriormente.

  • Escogieron 14 atletas hombres, que practicaban varios ejercicios con contracciones inadecuadas en el codo, como si jugaran tenis, que acabaron causando un dolor local.
  • Esos 14 atletas, no presentaban ningún dolor en los codos, y ni jugaban tenis.
  • En el grupo A, a 7 atletas adoloridos se le aplicó el tratamiento de MHVS en los músculos flexores del codo durante 5 minutos las 3, 6, 24, 48, 72, 96 y 120 horas, después de realización del ejercicio que resultó en un dolor especifico.
  • En el grupo B, los 7 atletas recibieron choque del tipo placebo, en el mismo periodo, pero que se sabía de antemano que no eran deficientes.

El grupo A, tuvo una significativa reducción del dolor en más pequeño espacio de tiempo, comparado con el grupo B, 24 horas después de la aparición de los dolores (p < 0,05).

La artritis reumatoidal es una enfermedad común de las articulaciones, caracterizada por inflamaciones frecuentes de varias juntas y ataca principalmente a las mujeres que se quejan de dolor en los dedos de las manos, puños, codos, hombros y rodillas; sin embargo otras juntas también pueden quedarse doloridas como las articulaciones de los pies, y extensión del codo en donde también es posible realizar la aplicación de la MHVS inmediatamente después.

Los autores creen que aplicación de la MHVS, pueden dar un alivio inmediato al dolor del atleta, pero no provee una mejora de la lesión traumática, pues los movimientos continúan haciéndose con dolor.

La Estimulación Nerviosa Eléctrica Transcutánea (TENS)

Es uno de los métodos más usados en la electroanalgesia, y en función de ello hay muchos reportes clinicos sobre la TENS según las condiciones tales como el dolor lumbar (DL), la artritis y el dolor miofascial, dolor mediado simpáticamente, incontinencia urinaria, dolor neurogénico, el dolor visceral y dolor post-operatorio. Sin embargo no se ha aún instalado el debate sobre la aplicación de la TENS.

Los mecanismos actuales por lo que produce neuromodulación incluyen:

  • Inhibición presináptica en el cuerno dorsal de la médula espinal.
  • Control del dolor endógeno (a través de las endorfinas, encefalinas, y dinorfinas).
  • Inhibición directa de un nervio anormalmente excitad

Los equipos constan de un regulador de intensidad y frecuencia, según el aparato se puede variar el periodo de impulso y reposo, o al menos se dispone de un grupo de posibilidades para seleccionar, también se puede optar por diferentes tipos de trenes de impulsos.

Las frecuencias más comunes oscilan entre 2 y 200 hz, incluso más en algunos TENS.

  • Los impulsos son de corta duración y con una alta excitabilidad nerviosa, de voltaje elevado y de baja intensidad, las corrientes podrán ser monopolares si se desea de un cierto componente galvánico o bipolares en caso contrario.
  • Los equipos actuales suelen permitir modular la frecuencia, amplitud y duración del impulso; y cuantos más parámetros se puede manipular a voluntad es mejor mejor,
  • Es recomendable dejar los típicos TENS del pasado que tenían una limitación en sus opciones.

Formas de aplicación de los Tens teniendo en cuenta la forma de aplicar los electrodos:

  • Aplicación sobre el punto doloroso, probablemente la más utilizada siempre que el área con dolor conserve la piel intacta, sin erosiones cutáneas; en las aplicaciones monofásicas el electrodo activo se coloca sobre el punto doloroso; y si la zona dolorida está dañada es preferible optar por otro tipo de colocación.
  • Se coloca a ambos extremos del punto doloroso.
  • Se coloca sobre el nervio, justo en la zona anterior al punto doloroso; en el trayecto previo a la lesión, como un mecanismo activo de bloqueo de la sensación en el trayecto nervioso.
  • Se coloca sobre el dermatoma; utilizando los esquemas que acompañan a los TENS para tener en cuenta las colocaciones «estándar» más eficaces, pudiendo también optar por otras posiciones de acuerdo al tratamiento.
  • También sobre puntos gatillo, sobre los puntos de acupuntura correspondientes y sobre la raíz nerviosa, colocando sobre el recorrido longitudinal más próximo a la columna vertebral.

Quizás la forma de colocación ideal del electrodo es uno de los aspectos más complejos; siendo dudoso que exista incluso ese punto ideal de colocación.

La frecuencia, dosis e intensidad deberán ser especificadas por un fisioterapeuta, como orientación general podemos afirmar que las frecuencias entre 80 Hz. y 100 Hz. con una intensidad percibida como agradable por la persona y tienen mayor efecto analgésico las que oscilan entre 20Hz y 70 Hz.

La duración mínima es de 30 mimitos, pudiendo realizarse durante horas siempre que exista un control y se pueda verificar el estado de la piel y la evolución del tratamiento.

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