Los minerales antioxidantes

Publicado el 1 agosto, 2011 | Research

Complementos ideales para quebrar el estrés oxidativo

La búsqueda de las razones que nos hacen envejecer y enfermarnos nos llevó a la formulación de la teoría del llamado estrés oxidativo; lo extraño aquí es que la lesión continua y crónica de nuestras células provocada por radiaciones ionizantes, luz ultra violenta y hasta por el propio oxígeno que respiramos, o sea, vivir y mantener la vida generan naturalmente los famosos radicales libres y cuando me se producen obstruyen la calidad de vida y va envejeciendo cada vez más rápido a las personas.

Esa lesión continua provocada por los radicales libres es la base de la teoría más aceptada hasta el momento para explicar el envejecimento y las enfermedades crónicas y con base en esa teoría del envejecimento, nada es más natural que intentar minimizar los efectos del tiempo en nuestras vidas y en nuestra salud utilizando substancias naturales con efecto antioxidante y teniendo una alimentación balanceada también rica en fuentes antioxidantes.

Los minerales, en este caso son oligoelementos, no actúan directamente, pero son necesarios a la producción de enzimas antioxidantes, esenciales en el combate al proceso de oxidación; es el caso de la enzima superóxido desmutasa que eleva el poder antioxidante, pero cuya producción por parte del organismo depende de la existencia de los siguientes minerales que citaremos a continuación.

Selenio

  • Es un mineral que, juntamente con la vitamina E y la enzima peroxidasa, es capaz de evitar la formación de radicales libres.
  • La función del selenio es actuar sobre las células y las membranas celulares evitando este mismo proceso, de esta forma se reduce el riesgo de desarrollar enfermedades coronarias e inflamatorias así como tumores en la piel, hígado, cólon y mama.
  • Su eficacia es aumentada mediante la presencia de las vitamina A, C y E.

Zinc

  • Potencia la acción antioxidante de las vitaminas y enzimas (como el superóxido desmutasa).
  • ES de extrema importancia, por ejemplo, para el organismo masculino debido a su capacidad de favorecer la formación de ADN, siendo un mineral esencial para mantenimiento de la fertilidad y de la salud genital masculina.
  • Además apoya al adecuado crecimiento de las células hasta la producción de la testosterona, y desde la activación de encimas hasta el funcionamiento óptimo del sistema inmunológico.

Manganeso

  • Así como el zinc, participa en el complejo enzimático superóxido desmutasa, aumentando la capacidad antioxidante interna en el organismo.
  • Mejora la eficacia de las vitaminas C y del complejo B.
  • Tiene efectos anti-inflamatorios, benéficos en casos de tendinitis, entorsis, dolores menstruales y artritis reumatoidal.

Cobre

  • También actúa mientras co-factor de la enzima superóxido desmutasa, teniendo un papel antioxidante por proteger las células de los efectos tóxicos de los radicales libres.
  • Participa en la formación de enzimas, proteínas y neurotransmisores cerebrales, facilitando la fijación de calcio y de fósforo.

Los minerales tienen un fuerte poder antioxidante, pero no son los únicos; las vitaminas y los polifenoles son otros nutrientes que también ayudan a combatir el proceso de oxidación; y deben incluirse en la dieta y deben ser parte de la suplementación de cada ser humano.

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