El NO Pain No Gain desde otra óptica

Publicado el 10 octubre, 2011 | Research

Focalizar un objetivo y perseguirlo simboliza al cazador o alimenta el cuerpo con la caza o el guerrero que motiva su alma con conquistas

Para obtener una mayor gloria propia y superación de obstáculos se hace importante superar ciertos límites para que se venza una guerra personal contra el desánimo¸ el derrotismo y la pereza; no solo el enfoque o la motivación son factores importantes aquí, lo ideal es sacar ese guerrero que hay dentro de cada uno para mirar al esfuerzo como un efecto positivo para no solo obtener los resultados que deseamos en el entrenamiento sino también incrementar nuestro valor personal en todos los aspectos de la vida.

Algunos segmentos de la sociedad hiperprudente se alarman cuando aparece cualquier síntoma de desconfort; entonces cierto grupo de atletas o practicantes de musculación inclusive ya empiezan a fijarse en los antiinflamatorios o medicamentos químicos en todo momento y aquí aparece el menoscabo sobre el rústico “No Pain No Gain” sobre todo en personas delicadas y sensibles al dolor porque nunca rebasaron los límites de si mismos y lo peor, ingresando al gimnasio tendiendo a influir sus debilidades en otras personas que si intentan desafiarse a sí mismas tratando de incluir incertidumbre e inseguridad ante los mínimos síntomas de dolor poniendo de manifiesto que es un acto de irresponsabilidad dejar pasar este momento.

  • Entonces se estará creando hombres y mujeres intocables y más frágiles que un plato de porcelana solo preparados para vencer una batalla en un juego de vídeo o preparando personas que con solo colocar el dedo fuera de una ventana en un día de frío ya estarán propensas a esperar tener un resfríado.
  • Pero esto no es benéfico para nadie; lo que se debe hacer dentro de los gimnasios es crear un ambiente óptimo para rescatar ese guerrero que venza el límite del dolor y romper esa incertidumbre con técnica y seguridad donde el mayor desafío debe convertirse en vencer el tráfico para llegar a la casa o la actividad laboral diaria.

La percepción del dolor puede ser alterada progresivamente y a ser tolerada no evitando dejar todo al primer síntoma débil; con el tiempo y persistencia la sensación de dolor disminuye y el cerebro a interpreta como algo aceptable y mejor aún lo interpreta progresivamente como un síntoma de euforia inducido por la liberación de los neurotransmisores endorfina (un analgésico producido por el propio cuerpo) y la serotonina (que estimula el bienestar y autoconfianza).

El dolor y el estímulo

En cualquier práctica deportiva es conocido el dolor muscular en donde la musculatura se hace más rígida sensible al toque y al movimiento, así como la hinchazón que aparece.

Dos investigadores como Mathews y Fox dividen el dolor muscular en dos;

  • El dolor agudo inmediato después del ejercicio asociado al flujo sanguíneo insuficiente (isquemia) y con eso el impedimento de la eliminación de substratos metabólicos que estimulan receptores dolorosos dentro del músculo; cuando la contracción es reducida y vuelve el flujo, el dolor desaparece.
  • El dolor tardío que se manifiesta de 24 a 48 horas después del esfuerzo y puede ocurrir debido posiblemente a microrupturas de tejido blando y/o espasmos musculares causados por la isquemia en ciclo.

La superación del desconfort que permite realizar otra o algunas repeticiones en una sentadilla libre o al corredor que acciona sus últimas y extremas posibilidades para cruzar la línea de llegada exige disciplina física y mental si es que existe una división entre ambas.

Para superar el dolor y la incertidumbre, los atletas utilizan métodos naturales cada vez menos comprendidos por muchos compañeros dirigidos para el wellness/fitness pero algunos relatos científicos nos podrían auxiliar en la comprensión de algunos recursos.

El cerebro y el dolor

Un estudio como mínimo interesante realizado en la Universidad de Oxford en Inglaterra conducido por Katja Wiech coloca dos grupos¸ uno de católicos y otro compuesto por ateos a admirar dos pinturas clásicas del siglo XV; la imagen religiosa de la Virgen María de Bartolo de Sassoferrato y el retrato pagano de la Dama con Firmino de Leonardo De la Vinci.

  • Después de admirar las imágenes por 30 segundos¸ los dos grupos recibieron descarga eléctrica por 12 segundos.
  • Los católicos y ateos registraron niveles similares de dolor después de ver el retrato de Da Vinci¸ pero los católicos experimentaron 12% menos dolor después que observaron la imagen de la Virgen María.

El escaneado cerebral comprueba que cuando los creyentes vuelcan la imagen religiosa dentro de sí mismos activaron en sus cerebros la corteza prefrontal que suprime las reacciones a las situaciones que son amenazantes estando relacionadas con la regulación del dolor y la valorización de los estímulos emocionales; aquí el investigador comenta que el estudio puede ayudar a las personas a reinterpretar el dolor y hacerlo menos amenazante.

  • Por analogía¸ si uno es católico fervoroso puede llevarse a su entrenamiento la imagen de su Santo favorito y visualizarla por algunos segundos antes de su serie hardcore de sentadillas con la opción de conseguir ciertamente realizar repeticiones extras.
  • Si fuera ateo¸ recomiendan entonces una foto monstruosa de Marcus Rhul, por ello en los gimnasios hardcore mantienen orgullosamente fotos y pósters de atletas famosos como un estímulo visual a ser admirado y tomado como estímulo y ejemplo para que las metas elevadas puedan ser alcanzadas.
  • Mejor aún, debemos mantener una imagen preferida lapidada en la mente contra la franqueza y el desánimo; sobre todo en horas de incertidumbres.

Es sabido que en la mayoría de los gimnasios de fitness/wellness son condenados la emisión de otros sonidos tribiales aunque los gritos hardcore sean hasta estimulados por casi todos, entonces si de algo ayuda es mejor buscar un gimnasio verdaderamente hardcore para empezar a generar mayores ganancias o comprarse una de los mejores gimnasios completos como el TITAN que harán de su usuario un verdadero campeón.

Otro estudio interesante realizado por Richard Stephens y compañeros de la Universidad de Keele en Reino Unido demuestra que el uso automático de malas palabras de acción inmediata al sufrimiento físico disminuye el dolor.

  • Los estudiantes metieron la mano en un recipiente con agua extremadamente helada y soportando 30 segundos con la autorización de usar malas palabras.
  • Los investigadores interpretaron los datos como una respuesta adaptativa y analgésica técnicamente hablando; pero honestamente no recomiendan usar malas palabras, más bien crear frases propias que impulsen este verdadero sentido ganador.

Para que el cerebro reinterprete el dolor como un verdadero estado de éxtasis afectado por los neurotransmisores requiere un estímulo consistente en su programa de entrenamiento y determinación absoluta en vencer los sentimientos de duda y miedo.

Sin embargo es necesario resaltar a los impetuosos en exceso que es necesario aumentar cuidadosamente la carga para que la musculatura esquelética tome su tiempo en adaptarse de forma funcional.

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