Las emociones y la alimentación

Publicado el 13 mayo, 2015 | Health
Creando hábitos que te ayudarán a mantener el control sobre tu vida, tu cuerpo, y tu salud

¿El estrés, la ira, o la tristeza hacen que comas más ? ¿Comes los alimentos cuando estás alegre o cuando estás aburrido? Muchas personas lo hacen, porque a menudo comen por razones emocionales, en lugar de estar físicamente hambrientas, y este puede ser el mayor de los problemas. Obedeciendo a la necesidad de comer más de lo que necesitas, de seguro, ganaás más peso y grasa corporal, y esto se convierte en un mayor problema si llegaras a tener problemas de salud, como la diabetes, el sobrepeso o la hipertensión arterial.

La opción que te presentamos es recuperar el control de tu alimentación emocional; la parte sorprendente es, que no se trata realmente de consejos acerca de la dieta en lo absoluto, porque tu no te das cuenta de lo que estás haciendo, y una de las mayores pistas está en que comes hasta que estés incómodo y muy satisfecho, lo que significa que algo está pasando. Otra pista certera es que estás ganando peso y no sabes porqué, lo que te da ese espacio de duda sobre la edad y la flojera, para quedarte en casa, sentado en el sofá ante el televisor, comiendo lo que esté a tu alcance, incluidas las bebidas y los alimentos procesados en cantidad.

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Pero el fondo de todo, no radica en la dieta o el descontrol sobre los alimentos más apetecibles; hablamos de los hechos que te emocionan y que al final de cuentas, afectan tu alimentación.

Consejos para controlar tus emociones

  • Seguir algunas estrategias dietéticas para controlar el estrés
  • Sentirte bien contigo mismo; una vez que te has dado cuenta de lo que está sucediendo, lo primero que debes hacer es darte un descanso, e incluir un pensamiento de autocompasión, que es el primer paso para sentirte mejor contigo mismo. Si no lo haces, y eres sobervio, sin reconocer esto, solo sumará más estrés y conducir a que comás más con tus emociones.
  • Inhibir el apetito excesivo; si bien los suplementos y alimentos que suprimen el apetito pueden ser efectivos de alguna manera, lo interesante es prestar atención a los pensamientos y sentimientos antes de comer, y cuanto más consciente eres en tus experiencias internas, serás más capaz de lidiar con ellos.
  • Las soluciones se inician con un plan diario que debes hacer hasta tomar el control de las situaciones, poniéndote metas pequeñas, que después se incrementarán al ver los resultados ante el espejo; el primer paso es mostrarte como eres, y querer cambiar tu aspecto personal, siendo este el mayor de los motivos para cambiar tus hábitos.
  • Cuando tomas la decisión, ahora debes romper los momentos estresantes y deprimentes que vienes pasando diariamente; quebrar el pesado y esos momentos horribles que están fuera de control y que juegan con tus emociones. Un consejero que atienda tus inquietudes, tu pareja o familia, practicar yoga o pilates, ir a sesiones de masajes, o disfrutar de la bañera con esencias y velas puede ser un buen inicio; una escapada de fin de semana sería ideal para arrancar una nueva vida.
  • Controla tus impulsos con una pausa antes de comer algo, solo por el hecho de comer; esto es difícil, porque los antojos son imparables, pero tienes que decirte a ti mismo «voy a comer más tarde» y haz pasar el tiempo, lo que retrasará la merienda y te permitirá controlar mejor tu vida.
  • Puedes moverte de lugar caminando en tu casa o sitio de trabajo por 10 minutos, alejándote de esa merienda apetitosa que quieres deborar por razones emocionales; esa ráfaga de actividad refrescará tu cerebro y quebrara el estrés temporal que te ocasiona evitar los alimentos que te gustan.
  • Debes ser realista con alimentos que gustas ciertos días de trampa; en esta ocasión los postres preparados con proteínas, claras de huevos o panqueques preparados, con mermerladas o cremas cero calorías, algunos chocolates negros, y los yogures con frutos secos, arándanos y frambuesas, deben estar incluidos en tardes de increíbles sabores que te darán salud y te reducirán la cintura. Preparar tu dieta con carnes magras, batidos de frutas, riquísimas ensaladas con algunas sopas deliciosas, acompañados de snacks como las semillas y sandwiches de aves blancas, huevos o verduras, complementarán una dieta exitosa y sabrosa que cambiará todas tus emociones.

Las emociones y la alimentación

Fuente

(1) Web Med Researchs: Emotional Eating

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