La dieta sin ejercicio despierta el mecanismo de compensación

Publicado el 25 mayo, 2010 | Health

Mejor sería someterse a una dieta menos calórica y practicar más ejercicios

No siempre cerrar la boca es la mejor estrategia para perder peso. Una investigación con monos realizada por investigadores de Oregón Health & Science University de EE UU, demostró que la reducción de la ingesta calórica puede despertar en el organismo un mecanismo de compensación. Es decir, cuanto menos se come, más inactivo se queda el cuerpo en respuesta a esa reducción de energía. La pérdida de peso es entonces insignificante.

En medio de la epidemia de obesidad en América del Norte, los médicos frequentemente recomiendan a los pacientes que reduzcan la cantidad de calorías que consumen tomando una base diaria, dice Judy Cameron, profesor de neurociencia y psiquiatría de la Universidad de Pittsburgh. La investigación citata demuestra que la dieta sóla, probablemente no va a causar una pérdida sustancial de peso. En el lugar de eso, se debe optar por una dieta y ejercicios físicos combinados.

Para realizar la investigación, Cameron y otros investigadores estudiaron 18 monos rhesus, que habían sido sometidos a una dieta supercalórica durante años. Para iniciar el estudio, el grupo de monos bajó el tenor de grasa ingerida a diario en un 30%. En un mes, el peso de los monos y el nivel de las actividades físicas fueron cuidadosamente controlados. La actividad fue vigilada por el rastreo con un collar.

Sorprendentemente, no hubo pérdida significativa de peso al final del mes, resalta Elinor Sullivan, que también participó de la investigación. Sin embargo, hubo un cambio significativo en los niveles de actividad física de esos monos. Naturalmente, los niveles de ocurrencia de las actividades físicas para los animales habían empezado a disminuir justo después del inicio de dieta de restricción calórica. Cuando la ingesta calórica fue reducida en el segundo mes, la actividad física de los monos disminuyó bastante.

Un grupo de comparación fue alimentado con una dieta normal y sometido a ejercicios durante una hora por día en esterilla. Esos monos perdieron peso. El estudio demuestra que existe un mecanismo natural del organismo que conserva energía en respuesta a una reducción de calorías. La comida no siempre es abundante para los hombres y animales; y el cuerpo parece haber desarrollado una estrategia para responder a esas fluctuaciones, explicó Cameron.

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