Motivándonos en Otoño

Publicado el 30 septiembre, 2014 | Research

El No Pain No Gain debe ir acompañado de una motivación y buenos alimentos durante la temporada fría

Si deseas llegar a ser un verdadero campeón debes entregar tu máximo esfuerzo en cada entreno…cada día, aunque empieza el otoño y las temporadas frías, debes luchar para lograr tus metas, dejando las excusas en la casa, levantando el cuerpo y forjando una estirpe de campeón, para levantar la temperatura con trabajo, disciplina, determinación y agallas; es obvio que necesitarás una ayuda, sabiendo que la MOTIVACION nos impulsa a comenzar, pero el HABITO nos permite continuar.

Recuerda que la vida no consiste en lo fuerte que golpees, sino en las veces que has sido golpeado, y no te has dado por vencido; una de las cosas que siempre ponemos en consideración, es fortalecer el sistema inmunológico antes de entrar en la temporada invernal, y para ello existen soluciones interesantes disponibles en la tienda más grande del continente.

Los cambios de estación traen consigo un cambio en el organismo y el otoño es una época no tan fácil para el organismo humano desde el cambio de horarios y rutinas que alteran los ciclos del sueño, así como el ritmo hormonal que modifica el estado de ánimo, pudiendo producir debilidad, fatiga, irritabilidad, desmotivando a veces el plan de entreno.

La Alimentación en Otoño

Los pulmones y el intestino grueso son sensibles a los desequilibrios en otoño y todos debemos protegernos, dando a esos órganos los alimentos que desean y evitando los que no son favorables; y de esta manera estabilizar las funciones del cuerpo; en otoño, así como las hojas empiezan a caerse, los frutos del verano también caen; los granos y las semillas van a los graneros garantizar la alimentación en invierno o se quedarán en la tierra para brotar en primavera. Tal como en la naturaleza, el otoño en el organismo humano representa la cosecha.

Es el periodo más seco del año y con grandes variaciones climáticas, exigiendo cuidados con ambiente, vestuario y una alimentación que debe fortalecer las defensas inmunológicas y preparar el organismo para el invierno; la función respiratoria equilibrada y función intestinal regulada, darán orden y ritmo a todas a otras funciones orgánicas.

  • Primero beber mucha agua, el otoño tiene un clima seco y trae una sequedad en la boca, nariz y garganta, y además la orina es escasa.
  • Comer alimentos de colores claros y blandos; el pulmón adora el arroz integral, el nabo (puede ser comido crudo rallado o en el horno con soja), ajo, cebolla, ñame, manzana, pera, repollos, coliflor, bardanas, clara de huevo, maiz molido sin leche hecha con agua, clavo y canela; los rábanos, calabacines, setas, espárragos, palmito, y las berenjenas complementan la dieta perfectamente.
  • Debemos usar a diario dos tipos de raíces, como la zanahoria, el nabo largo, bardana, rábanos, remolacha. raíz de loto, ñame, patata dulce, batatas etc., que protegen el pulmón y suministran fibras para la buena puesta en marcha del intestino. También se puede disfrutar del damasco, zanahoria, jengibre, y té de raíces.
  • El pulmón y el intestino grueso no gustan de los alimentos tales como la leche y todos sus derivados; queso, yogurt, mantequilla, requesón, requesón, gluten, pimienta, líquido muy helado, o la naranja ácida.
  • Las nueces, almendras, cacahuete y castañas deben estar presente en pequeñas cantidades siempre hidratadas o tostadas para facilitar la digestión y absorción de sus nutrientes.
  • El uso de vegetales debe ser siempre variado con las cuatro colores básicos: rojos/rosados, amarillos/anaranjados, blancos y verdes formando parte de las principales comidas.
  • La naturaleza siempre suministra lo que necesitamos de cada estación, en otoño tenemos los frutos más consistentes, no tan acuosos y fríos como los frutos del verano. Las frutas del tiempo son ricas en vitaminas C y del grupo B, minerales, fitoquímicos y principios bioactivos como las fibras solubles y insolubles, elementos importantes inmunidad e intestinos.
  • La alimentación en otoño debe ser con menos cargada preparaciones picantes (ajo, pimientas, clavo, canela etc. ), que provocan calor y sequedad, y moderación con el uso de bebidas amargas y fermentadas como café, cerveza y vinos; debemos preparar alimentos más suaves con arroz, trigo, avena, ajonjolí, quinoa, mijo, miel, y frutas de temporada.

Los suplementos poderosos

  • Algunos ácidos grasos insaturados tienen el poder de mejorar la respuesta inmunológica cuando son asociados a una alimentación balanceada y aquí podemos destacar los Omega 3 y Omega 6 que tienen como principal función la regulación de algunas células inmunológicas; así como los pescados, las nueces, anacardos, o almendras deben ser incluidas siempre en la dieta.
  • Los carotenoides encontrados sobre todo en vegetales y frutas de colores amarillos, naranjas y rojas activan el sistema inmunológico, rápidamente, mejorando la defensa del organismo; en ciertos casos la suplementación específica contiene estos carotenoides y pueden ser de gran ayuda.
  • La vitamina E encontrada en algunos alimentos y en la suplementación cuando es ingerida, mejora la respuesta inmunológica y también es considerada como un antioxidante.
  • La vitamina C tiene una poderosa acción antioxidante y mejora los efectos de la vitamina E, regenerando sus fórmulas de acción cuando ocurren formaciones de radicales libres; tienen efectos benéficos sobre todo en infecciones respiratorias y en gripes; por ello gran diversidad y tipos de frutas no pueden dejar de estar diariamente en nuestras mesas.
  • Los carbohidratos están siendo frecuentemente asociados a la mejora de la sistema inmunológico, en especial sí se consumen durante entrenamientos intensos; debe ser consumido en la alimentación de forma fraccionada, y durante los entrenamientos, siendo las mejores formas de suplementación las bebidas deportivas.

Alimentos para inyectar inmunidad

  • El ajo es uno de los mejores antibióticos naturales, puede ser utilizado en cualquier plato de cocina ayudando en la prevención de las más comunes resfriados hasta para prevención de enfermedades gastrointestinales; el mismo contiene un compuesto de nombre alicina que es un aceite volátil sulforoso que inhibe el desarrollo de bacterias, hongos y estimula el flujo de las enzimas digestivas.
  • Un estudio alemán demuestra que los probióticos encontrados en el yogurt, pueden reducir los efectos de los resfriados en menos de 2 días; en el estudio se concluyó que solo las bacterias lactobacillus casé y lactobacillus reuteri demostraron poseer efectos sobre el sistema inmunológico por ello se debe buscar yogures que contengan estas cepas.
  • Los hongos o setas contienen beta-glucano que ayudan en el proceso de defensa del organismo; este hidrato de carbono se conecta a los macrófagos activándolos para el combate contra virus, bacterias y células cancerosas, aquí los blancos y frescos son una buena fuente natural para proteger al organismo.
  • El Té Verde: contiene el antioxidante EGCG que reduce el riesgo de la mayoría de los tipos de cáncer; también inhibe el crecimiento de bacterias dañinas en el intestino; ños expertos coinciden en que 4 tazas de té verde al día mantienen al sistema inmunológico funcionando al 100%.
  • Chiles o Pimentón: los chiles estimulan el metabolismo; también actúan como un afinador natural de la sangre y ayuda a liberar endorfinas, además son ricos en beta-caroteno, que se convierte en vitamina A en la sangre y combaten las infecciones. Se cree que tienen propiedades anti-cáncer de próstata apoyando a la persona que tiene la nariz trancada como solución efectiva.
  • Jengibre: contiene el componente activo Gingerol, un supresor particularmente eficaz en la lucha contra el cáncer de colon; también es bueno para el resfriado común o gripe.
  • Cúrcuma: Se ha utilizado durante siglos como parte de la Ayurveda y la medicina tradicional de China, además de ser utilizada para cocinar; tiene fuertes propiedades que combaten el resfrio y la gripe.  
  • Canela: esta es una especia de primera necesidad en cualquier cocina hindú; la canela es rica en antioxidantes que inhiben el crecimiento bacteriano y la coagulación de la sangre; también ayuda a estabilizar el azúcar en la sangre reduciendo así el riesgo de contraer diabetes de tipo 2; además combate el colesterol malo y a controlar la mala respiración.  
  • Camotes: las patatas dulces contienen glutatión, un antioxidante que puede mejorar el sistema inmunológico y el metabolismo de nutrientes, así también protege contra enfermedades hepáticas, fibrosis quística,  Alzheimer, Parkinson, VIH, cáncer, infartos y diabetes.
  • Calabazas: contienen beta-caroteno, un nutriente que el cuerpo descompone para producir vitamina A, que es esencial para la inmunidad.  
  • Ostras: son altamente consideradas como uno de los afrodisíacos más potentes de la naturaleza; este hecho probablemente tiene que ver con su alto contenido de zinc; el cual funciona en más reacciones enzimáticas que cualquier otro mineral, haciéndolo indispensable para el sistema inmunológico.  
  • Tomates: son buenísimos en la lucha contra el herpes y ayudan en la protección ante enfermedades degenerativas.  
  • Higos: esta fruta contiene potasio, magnesio y antioxidantes, el higo también ayuda en el soporte de un nivel adecuado de pH en el cuerpo, haciendo más difícil la posibilidad que el cuerpo sea invadido por agentes patógenos; la fibra en el higo puede bajar los niveles de insulina y azúcar en la sangre, reduciendo el riesgo de contraer diabetes y síndrome metabólico.
  • Champiñones: reducen el riesgo de contraer cáncer; ayudan a dar un salto arriba a la respuesta inmunológica al aumentar la producción de células blancas en la sangre, esto ayuda a las células, aumentando el metabolismo de las mismas, eliminando toxinas  y previniendo el daño de los radicales libres.  
  • Granadas: es una fruta de lucha contra el cáncer; beber a diario jugo de granada, mantendrá al cáncer en aprietos.

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