La importancia del test ergométrico

Publicado el 17 septiembre, 2009 | Health

Es el examen de mayor valor predictivo de problemas de corazón y circulación, importante para realizar ejercicios físicos

Con el gran crecimiento de la práctica de actividades físicas, sobre todo en los gimnasios, el test ergométrico pasó a ser una solicitud casi obligatoria para quien inicia un programa de ejercicios. Su importancia está directamente relacionada a la posibilidad de, a través de ese test, liberar a un individuo de la práctica de ejercicios con un grado de seguridad mucho mayor por lo que respecta a los eventuales problemas cardiovasculares. 

Técnicamente, el examen se constituye en someter al individuo a un esfuerzo físico graduado, sea en la bicicleta ergométrica o en la caminador rodante, y durante el esfuerzo registrar el electrocardiograma, medir la tensión, y sobre todo acompañar todas las manifestaciones clínicas que puedan indicar cualquier tipo de limitación recurrente de un eventual problema. 

Lo importante es que ese examen debe obligatoriamente ser realizado por un médico, con especialización adecuada para interpretar correctamente cualquier señal de anormalidad.  Como el test debe llevar al individuo a un esfuerzo físico máximo, el mismo debe también ser realizado en institución debidamente equipada para atender a cualquier inconveniente que eventualmente pueda acontecer. Cuando es realizado con profesionales y equipamientos adecuados, el test ergométrico se constituye en el examen no invasivo de mayor valor predictivo de problemas de corazón y de circulación. 

Cuando un individuo es portador de una obstrucción de arterias coronarias, problema causante del mayor número de eventos de muerte súbita por infarto del miocardio, el test ergométrico puede detectar precozmente su ocurrencia y permitir la intervención preventiva. 

Sin embargo, lo que se debe alertar es cuanto a la realización de un examen muchas veces es aplicado en los gimnasios, que erróneamente es llamado de test ergométrico. Ese test es muchas veces aplicado por un profesional no médico y consta sencillamente en someter el individuo a un esfuerzo físico en la bicicleta o caminador, y medir sus latidos cardiacos y tensión. Ese procedimiento no puede ser llamado test ergométrico y tendrá un valor clínico casi insignificante. Entonces no se puede liberar a un individuo para practicar ejercicios solamente con ese procedimiento. Como ese examen generalmente es cobrado al individuo como si fuese un test ergométrico, esa situación caracteriza casi a un fraude. 

 

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