Investigación avanzada sobre el aceite de coco

Publicado el 13 octubre, 2010 | Research

Es una grasa con capacidad efectiva de elevar el colesterol bueno HDL, mejorar el sistema imunológico y ayudar a adelgazar

De acuerdo con los dados más recientes en todo el mundo, la cantidad de personas que están con sobrepeso crece día a día tanto en el caso de hombres como de mujeres de todas las edades. Con este panorama, cerca del 40% de los individuos adultos presentan exceso de peso, es decir un IMC igual o mayor que los 25kg/m2, sin diferencias substanciales entre ambos sexos. Delante de este cuadro, los estudios pueden estar apuntando a avanzar en la ciencia para responder a una pregunta; «Existe una forma más saludable de ingerir grasas ?»  De momento la respuesta es SI.

De entre las novedades, se destaca los recientes estudios sobre la interferencia benéfica del aceite de coco extra virgen en la preparación de los alimentos usados en las dietas alimenticias; por no provocar el aumento de peso y auxiliar en la reducción de la grasas, y aquí la grasa ya es apuntada como alternativa saludable para el control de las medidas del cuerpo (antropométricas) y bioquímicas en individuos adultos.

Una reciente investigación sobre el tema realizada en la Universidad Federal de Alagoas en Brasil (UFAL), se publicó en un artículo publicado en la Revista Lipids, especializada en nutrición clínica y metabolismo. La publicación reveló que lo uso del aceite de coco extra virgen, extraído de la especie cocos nuciferos, es capaz de reducir el índice de masa corporal (IMC), así como la circunferencia abdominal.

Los resultados de los estudios con el aceite de coco

  • Los expertos de la (UFAL) relatan que durante 12 semanas un grupo de 20 mujeres recibió a diario un suplemento alimenticio de 30 ml de aceite de coco extra virgen, y las otras 20 mujeres recibieron un suplemento alimenticio de 30 ml de aceite de soja.
  • Ambos aceites de soja y de coco habían sido utilizados en la preparación de los alimentos para la producción de una dieta hipocalórica y equilibrada, acompañada de la inclusión de caminata diaria de 50 minutos y una actividad de estiramiento.

El elevado índice de ácido láurico, un ácido graso de cadena media (MCFA), y los compuestos fenólicos del aceite de coco extra virgen, condujeron a un aumento del metabolismo de las mujeres que participaron del experimento, proporcionando cierta protección contra problemas cardiovasculares y elevando el colesterol bueno HDL, lo que contribuyó también para la reducción de las medidas corporales. En la misma medición el HDL de las personas que consumieron el aceite de soja se redujo.

Según los resultados de la investigación, los ácidos grasos de cadena media absorbidos en el intestino son quemados como ‘combustible’ en el hígado, mientras las de más grasas (saturadas, mono-insaturadas y poli-insaturadas) son quebradas y después recibidas en el hígado para producción de energía, sin embargo con moléculas mayores y de difícil procesamiento, almacenadas en forma de grasas corporal.

El resultado confirma que los ácidos grasos de cadena media no son almacenados en niveles significativos de grasa corporal, complementando así un aporte más del aceite de coco extra virgen.

La nutriología biomolecular aprueba el uso del aceite de coco

Según expertos en nutriologia y terapia biomolecular que forma parte del grupo de trabajo, la búsqueda por una grasa más saludable se justifica por la comprobación del uso abusivo de alimentos con alto tenor de grasa animal, azúcar, alimentos refinados y, además un bajo consumo de fibras y de los carbohidratos complejos.

  • Es relevante la investigación de la (UFAL) realizada en 2009, que apunta el uso del aceite de coco extra virgen como la primera grasa con capacidad efectiva de elevar el colesterol bueno HDL, mejorar el sistema imunológico y auxiliar en tratamientos para la pérdida de peso, informan los investigadores.
  • Los experto en nutriología explican que por tratarse de un fruto natural, el aceite de coco extra virgen posee un bajo tenor de acidez y de grasa saturada, similar la encontrada en la leche humana.

Cerca de 50% de la grasa del coco está compuesta por el ácido láurico, que al ser ingerido se transforma en el cuerpo humano en un monoglicerideo de acción antibacteriana, antifúngica, antiviral y antiprotozoaria. Como sus propiedades sólo actúan contra las bacterias y microorganismos patogénicos, este tipo de aceite no causa daños a la flora intestinal.

  • Se apunta también que el sobrepeso resulta de un desequilibrio de energía que lleva a la acumulación de grasa del organismo. Si la acumulación de grasa ocurre predominantemente en el abdomen, la condición es conocida como sobrepeso visceral, un factor que está fuertemente asociado con aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular.
  • El tipo de grasa ingerida en la dieta influencia la incidencia del sobrepeso y desempeña también un papel significativo en diversos disturbios metabólicos.

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