Los mecanismos de la memoria muscular

Publicado el 18 abril, 2013 | Research

Un tema controversial sobre la actividad celular

Cuando se para de entrenar con pesas y después de algún tiempo, se comienza a perder fuerza y masa muscular de forma gradual (atrofia muscular), donde básicamente se pierde una parte de las ganancias obtenidas con esfuerzo del entrenamiento; pero también sucede que cuando se vuelve a retomar la rutina en el gimnasio, en pocas semanas se recupera la masa muscular y la fuerza que se perdió con una consecuente pérdida de grasa corporal.

Esto pasa porque los músculos se acuerdan de su estado anterior; y el fenómeno se llama memoria muscular y durante mucho tiempo se pensó que ocurría principalmente debido a los mecanismos del sistema nervioso, y aunque éste sistema puede relacionarse con las ganancias de fuerza, no coincide con la recuperación de masa muscular de forma tan rápida.

Sin embargo, las investigaciones más recientes nos suministraron nuevos datos sobre el misterio de la memoria muscular.

Una explicación científica

Al contrario de otros tipos de células, las células musculares poseen más que un núcleo, pudiendo llegar a contener centenares de núcleos; el motivo por el cual los músculos necesitan de un número elevado de núcleos, es porque los mismos son básicamente los centros de control que comandan las células, y como las células musculares son mucho mayores y también mucho más complejas que las otras células del cuerpo, la presencia de sólo uno o dos núcleos es insuficiente para controlar esa célula.

Por ello, cuando la masa muscular aumenta de tamaño, también es necesario añadir más núcleos; esto ya fue demostrado en una serie de estudios, en los cuales el número de núcleos aumentaba a medida que ocurría la hipertrofia de la masa muscular; esto sucede principalmente gracias a la genética por un lado o a una buena nutrición (mediante suplementos específicos) en el caso de programas de entrenamientos intensos.

Al tratar el aumento de la masa muscular, se creía que acontecía lo opuesto cuando se pierde masa muscular, o sea, que se pierde algunos núcleos ya que no son necesarios; y esta teoría fue confirmada en estudios que mostraron que el número de núcleos disminuye a medida que el músculo se atrofia.

Sin embargo, una serie de estudios más recientes en que fueron usados diferentes plantillas animales  mostraron que, al contrario de lo que se creía anteriormente, a medida que el músculo se atrofia o disminuye de tamaño debido a la inactividad o falta de ejercicio (hasta 3 meses, o inclusive con una reducción del músculo a la mitad), no existe pérdida de núcleos en los músculos.

Esto básicamente significa que una vez que el músculo retuvo la misma cantidad de núcleos tras haber parado de entrenar, será más fácil aumentar la masa muscular hasta a su tamaño anterior; por lo tanto, esos núcleos de las células musculares parecen actuar como “células de memoria” y ellos recuerdan la cantidad de masa muscular que se tenía antes de haber parado de entrenar.

Las controversias

En estudios anteriores, los investigadores contaban los núcleos que pertenecían al tejido conjuntivo y otras células (células-satélite); esos núcleos realmente desaparecen con la falta de entrenamiento o actividad muscular, asumiéndose de forma errada que los núcleos musculares desaparecían a medida que que masa muscular disminuía, cuando en realidad no eran realmente núcleos musculares.

Otro factor que puede ayudar a explicar el motivo por el cual es más fácil recuperar la fuerza y masa muscular cuando se vuelve a entrenar en comparación con la primera vez, es porque los practicantes de musculación ya conocen los ejercicios y tienen una idea razonable de la forma técnica correcta para realizarlos y por lo tanto se hacen más eficientes sus entrenamientos.

Aunque la forma técnica en los ejercicios también se deteriore cuando se deja de entrenar, es siempre más fácil re-aprender la técnica de los ejercicios que aprender a realizarlos por primera vez; y esto es similar a readaptar la dieta que sabemos que funcionó anteriormente, como los errores que se cometieron.

Sabemos que existen otros factores, sobre todo neurológicos y también de experiencia de entrenamiento, que pueden explicar en parte el fenómeno de la memoria muscular; sin embargo, estos resultados deberían ser confirmados por estudios en seres humanos que siguen ciertos protocoloros similares a los usados en las hipótesis.

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