Estás en: MM STRONGsite » Health » La dieta anabólica de Mauro di Pasquale

La dieta anabólica de Mauro di Pasquale

Esta es una dieta alta en grasas que procura proveer un efecto anabólico para los practicantes de musculación.

Publicado: 26/03/2010

Esta dieta está destinada para aquellos que tienen tendencias a acumular grasas. Es un poco más complicada, pero en general se obtiene buenísimos resultados por parte de los que la practican. De acuerdo con di Pasquale la dieta alta en carbohidratos tampoco forma parte del mejor plan de nutrición, a pesar de ser todavía la más popular. La dieta alta en grasas, se acuerdo con su opinión, maximiza la ganancia de masa muscular por la estimulación de la producción hormonal y protección de la proteína muscular, mientras limita la acumulación de grasa subcutánea. Por ello, esta dieta está basada en una alta ingesta de grasas y proteínas; y baja ingestión de carbohidratos por 5 días y alta ingestión de carbohidratos, más un promedio ingesta de grasas y proteínas por 2 días.

Como se debe realizar esta dieta

  • Se consume 33% de calorías de proteínas, 66% de calorías de gorduras, y sólo 1% de carbohidratos durante la semana y 19% de calorías de proteínas, 20% de gorduras y 61% de carbohidratos los fines de semana.
  • Una dieta ejemplo basada en 3000 calorías que por supuesto deben estar ajustada de acuerdo con las necesidades individuales o con la fase del entrenamiento de cada uno cita que:

    Los días de semana se puede consumir 7.5 gr de carbohidratos = 30 cal, 247.5 gr de proteínas = 990 cal, y 220 gr de grasas = 1980 cal. Esto suma un total de 3000 calorías a ser divididas en 5-6 comidas.

    Los fines de semana se puede consumir 457.5 gr de carbohidratos = 1830 cal, 142.5 gr de proteínas = 570 cal, y 67 gr de grasas = 600 cal. Esto suma un total de 3000 calorías a ser divididas en 5-6 comidas.

La teoría por detrás de esta dieta es similar a la de la dieta de Duchaine. En la dieta anabólica, el organismo utiliza un medio metabólico, donde la grasa corporal es utilizada como energía. En la dieta alta en carbohidratos, se utiliza la glucosa proveniente de éstos, y como la insulina es liberada por el páncreas pasa toda la glucosa no utilizada por el músculo o almacenada en el hígado en grasa de reserva y la persona se vuelve obesa. Este es un riesgo que se corre, en caso de que haya un desequilibrio en la dieta. La insulina liberada por la alta ingestión de carbohidratos activa la producción de grasas y disminuye su quema.

Lo opuesto ocurre con la dieta metabólica, que es alta en grasas. Con cantidades limitadas de glucógeno en el cuerpo, se obliga a utilizar la grasa como fuente de energía mientras se ahorra preciosa proteína muscular. Esto es lo que ocurre durante los días de semana. En los fines de semana (durante 2 días), la cantidad de carbohidratos aumenta generosamente para que se pueda saturar la célula ya empobrecida y tomada por carbohidratos.

Un truco similar es utilizado, de cualquier forma, por los culturistas, una semana antes de las competiciones, para garantizar el máximo de definición y de volumen muscular. Los maratonianos usan otro truco semejante para tener una supercompensación de energía antes de las maratones.

La propuesta de di Pasquale es que esto sea usado en bases regulares, sin embargo la dieta se vuelve menos extrema a medida que una composición corporal más adecuada sea alcanzada.

Con respecto a la preocupación en cuanto a la ingestión de altas cantidades de grasas saturadas sugeridas en esta dieta, di Pasquale aclara que la sustitución de carbohidratos por “ácido
esteárico” (el principal ácido graso encontrado en carnes, queso, mantequilla y de más alimentos sugeridos en esta dieta) tiene poco efecto cuanto al aumento de lípidos y lipoproteínas en el plasma. Pero es recomendado el uso liberal de aceite de oliva, grasas de pescado y aceites de pescado, como parte de las grasas diarias totales, los cuales pueden neutralizar cualquier efecto negativo que otras grasas pueden causar para el sistema cardiorrespiratorio.

También recuerda di Pasquale que cualquier potencial efecto adverso que pueda ocurrir por la ingestión de grasas saturadas es usualmente disminuído por el hecho de que las grasas dietéticas, así como la grasa corporal, son utilizadas como primera fuente de energía, en un modo que no sobran grasas para provocar efectos malignos. Sin embargo, como es mejor prevenir que remediar, es recomendado que antes de poner en marcha la dieta anabólica se verifique el nivel de colesterol plasmático y que se haga periódicamente.

Artículos relacionados:


Tags:


comments powered by Disqus